11:52 am | by Blanks

La comunicación es en estos casos un factor clave, para reducir la tensión, y dejar más satisfecho al cliente.

Hay frases mágicas como:

  • “Me parece importante lo que me comenta.”
  • “Entiendo su postura.”
  • “¿Podría aclararme más este punto?”
  • “Si lo he entendido bien, el problema es que…”
  • “No se preocupe ahora mismo lo solucionamos.”
  • “Lo estudiamos y le damos una solución inmediata.”
  • “Lo que se suele hacer es, pero vamos a  buscar la forma más beneficiosa para usted.”
  • “¿Le parece bien si hacemos….?”

quejas airadas

Lo más importante es mantener la calma, no ponernos a la defensiva, y no considerarlo un ataque personal, es simplemente un punto de vista a valorar para mejorar. Aunque sea la queja más injusta y desproporcionada del mundo, esto es algo que se puede hacer ver con argumentaciones y con tranquilidad al final de la escucha activa al cliente.

Si interrumpimos al cliente para atacar, defendernos o evadirnos lo único que conseguiremos es elevar el grado de insatisfacción y que no se libere la carga emocional que bloquea la solución de cualquier conflicto.

Seis Consejos Para Gestionar Las Quejas

  • Tener diseñado un procedimiento de  gestión de quejas que sean conocido por todo el personal. Debe incluir como mínimo atención, registro, corrección y evaluación.
  • El registro de las quejas debe contener como mínimo los siguientes datos:
    • Fecha producción,
    • Cliente que reclama
    • Exposición de los motivos y del hecho causante,
    • Área de trabajo o departamento al que se refiere,
    • Quien atiende la queja,
    • Si va dirigida hacia una persona concreta identificarla,
    • Causas de la queja (porque se ha producido),
    • Efectos o consecuencias,
    • Solución propuesta y adoptada, plazo para llevarla a cabo,
    • Confirmación de la resolución.
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